Empezar a cortar por la parte estrecha del jamón (contramaza).
Siguiendo por la parte inferior (punta).
Finalmente la parte más ancha (maza).
Se procurará cortarlo en lonchas pequeñas y finas, con un cuchillo jamonero (nunca con cuchillos dentados).
Quitar la piel y la grasa de la zona a cortar y guardarlas para cubrir la zona cortada.
El corte se realiza a mano, en horizontal, las virutas de jamón se colocarán en una fuente, sin taparse unas con otras.
Consumirlo a temperatura ambiente (de 14 a 22 grados centígrados) y recién cortado, siempre en lonchas finas, no en tacos.
El jamón se conservará en lugares sombríos, frescos y aireados, una temperatura ambiente estable, cubriendo el corte con partes de la grasa del mismo jamón retiradas anteriormente.